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27 feb. 2016

Nicky Jam triunfa en Viña del Mar

Nicky Jam era la estrella de la quinta jornada del Festival, que tuvo una partida bastante más tranquila.


Luego de tres años -en 2013 fue parte del jurado e hizo un breve show-, el español Pablo Alborán se reencontró con el público viñamarino, confirmando una madurez artística que lo tiene instalado desde hace cuatro años en los primeros lugares de venta de discos de su país.

El intérprete de "Solamente tú", que había prometido "hacer un recorrido por las canciones que he escrito en este tiempo", apareció en el escenario a las 10:13 p.m. y la galería desbordada -que esperaba también al reggaetonero- lo recibió con fuertes gritos. 
Ante un público escencialmente juvenil que repletó el espacio viñamarino, Alborán inició su show cantando "La escalera" y siguió con "Pasos de cero", uno de sus hits. En total, el español cantó 16 temas y desde el inicio de su presentación fue coreado con fuerza por una galería que seguía cada una de sus canciones.
 En uno de los momentos más altos de su show invitó al escenario a la chilena Francisca Valenzuela y juntos cantaron "Éxtasis". Ambos hicieron coreografías y se abrazaron sobre el escenario. El artista se llevó las Gaviotas de Plata y Oro, y sus fanáticas le hicieron un regalo especial: desplegaron una gran polera roja en la galería, para declarar su fidelidad al artista de 26 años.
Antes de que el malagueño saliera a escena, la jornada partió involucrándolo en una parodia sobre una encendida fiesta reggaetonera en la que también participaban los animadores y donde, por cierto, el protagonista era Nicky Jam. La alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, también debutó en estas cápsulas de apertura pidiendo a los artistas "comportarse" para que pudieran lucirse en la Quinta.
Los Locos del Humor subieron a escena cerca de la medianoche preguntándole a la galería "¿Quieren humor caradura?". El público respondió con gritos y aplausos, mientras de fondo sonaba un reggaetón, adelantode lo que traía la noche. Fue el regreso de la comedia callejera a la Quinta Vergara, tras las presentaciones de stand-up que subieron a escena en las jornadas anteriores. 
La dupla de la Quinta Región estuvo una hora en el escenario y confirmaron su popularidad con un peak de sintonía de 47 puntos, el más alto en lo que va de Festival. 
Los humoristas que debutaron en Viña en 2014, esta vez presentaron una rutina de chistes cortos con la típica estructura del bandejero y el rematador. Chalecos reflectantes, inmigrantes y delincuencia fueron algunos de los temas que hicieron reír y que los llevaron a ganar Gaviotas de Plata y Oro.
Fanáticas en Viña
Si la jornada del jueves estuvo marcada por el revisionismo musical de una estrella como Lionel Richie, que alcanzó sus cumbres creativas en la década del ochenta, la de anoche apuntaba a dar espacio a lo que gobierna hoy en día y a las plataformas virtuales coronadas por la explosión juvenil.
Del romanticismo de Pablo Alborán al reggaetón de Nicky Jam, así de drástica fue la transición artística de anoche, que finalizó con el nombre que más fervor ha despertado en la Ciudad Jardín desde su arribo el miércoles.
Nacido en Boston, la voz de "Travesuras" figura como el número del Festival que más fanáticos ha arrastrado hasta el Hotel Sheraton Miramar, que en sus alrededores contuvo a decenas de impacientes seguidores que buscaban conseguir un momento con el cantante urbano. O lo que sea.
Con pancartas de fan clubs y luciendo como su ídolo -con repetidas réplicas de él-, las calles cercanas al hotel se poblaron ayer de jóvenes que cantaron insistentemente los temas de Nicky Jam.
La de anoche fue la única jornada del Festival que agotó sus entradas. Un fenómeno que no debería extrañar: de todos los artistas del evento, sin importar su trayectoria, Nicky Jam es el que más sonó en las radios chilenas durante 2015. Su canción "El perdón", en su versión junto a Enrique Iglesias, fue el quinto tema más tocado el año pasado y en plataformas de streaming como Spotify, fue el quinto artista más buscado. Un termómetro certero para entender el alboroto que provocó su llegada.