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14 mar. 2017

Un hindú 'se drogaba' con las morderduras de una falsa cobra


Médicos de la India han descrito un curioso caso clínico: un paciente se drogaba con las picaduras de serpientes que él creía venenosas, según un estudio publicado en la revista 'Asian Journal of Psychiatry'.
El equipo de especialistas en psiquiatría encabezado por Lekhansh Shukla, del Instituto Nacional de Neurociencia y Salud Mental de Bangalore, se interesaron por el caso de un paciente de 21 años sometido a tratamiento por una drogodependencia grave asociada al consumo de varias sustancias, incluidas marihuana y heroína.


El paciente les contó que acudía regularmente a una tienda donde un encantador de serpientes dejaba que una 'cobra' le mordiera en los labios, lo que hacía que el sujeto experimentase euforia, somnolencia y sensación de calor tras un sueño profundo.
Según el joven, podía permanecer en este estado durante dos o tres días. Fue este hecho el que llamó la atención de los médicos, pues sabían que la cobra real (Ophiophagus hannah) es altamente venenosa. De ahí que fuera poco probable que el paciente fuese capaz de sobrevivir a una mordedura y, por si fuera poco, mantenerse un par de días en estado de euforia. Además, el paciente repetía por voluntad propia las sesiones de mordeduras una y otra vez.
En el marco de la investigación, los médicos visitaron la tienda donde el joven iba a 'drogarse'. Después de hablar con el vendedor, hallaron que el reptil en cuestión era una Ptyas mucosa, serpiente que, sin presentar peligro grave para la salud, se puede confundir con una cobra venenosa (y mortal).
El vendedor, que también fue mordido varias veces por esta serpiente, confesó que la picadura no tenía efectos tóxicos ni estupefacientes. Este aseguró a los médicos que entre los jóvenes de la localidad 'drogarse' con mordeduras de esta serpiente es una práctica bastante común.
Los psiquiatras creen que las supuestas sensaciones narcóticas están relacionadas con un efecto placebo. Según Lekhansh Shukla y su equipo de colaboradores, el del joven no es un caso aislado.
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