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6 jul. 2017

Policía dominicana asesinada en El Bronx cambió la medicina por el uniforme y llevaba 12 años en el NYPD


NUEVA YORK. La policía dominicana Miosotis Familia de 48 años de edad, cambió la medicina por el uniforme y se alistó en el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) en junio de 2005, llevando 12 años de servicio, después de estudiar en la Escuela de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio.


Se especializó en ciencias aplicadas y psicología en el Colegio John Jay College of Criminal Justice entre 2007 y 2009.
Ella estuvo cinco años trabajando como enfermera en el Hospital de la Universidad de Nueva York (NYU Hospital) y dos en la Cruz Roja Americana, ayudando a desamparados, víctimas de incendios y otros siniestros y haciendo una labor comunitaria.
También participaba en operativos de colección de ropas y artículos del hogar para los más necesitados.
Decidió entrar a la policía en busca de mejores condiciones, para como madre soltera, darles más a sus hijos y su madre, aprovechando el salario, los beneficios y las facilidades con que la ciudad favorece a los policías de Nueva York.
Era madre de tres, un joven de 20 años y gemelos de 12 y además, se dedicaba a cuidar a su anciana madre.
Feliz, muy apreciada en las filas del NYPD y por sus superiores, estaba asignada a la Unidad Anti Crimen del cuartel 46 en El Bronx y residía en la avenida Sidiwick de ese condado.
Después de tres tiroteos en la violenta área donde fue asesinada por el ex convicto Alexander Bonds, con seis fichas criminales y en libertad condicional desde 2013, de un balazo en la cabeza, fue asignada a trabajar en el Centro de Comando Móvil, establecido desde marzo, mes de las balaceras en el vecindario Fordham Heitghs.
Ella, había cambiado al turno de la noche, hacía sólo tres semanas, antes de ser asesinada.
Duelo
Su muerte se ha convertido desde ayer en una amplia manifestación de duelo, en la que convergen sus compañeros de uniforme, cientos de comunitarios, oficiales electos, autoridades y congresistas locales y federales, entre ellos sus compatriotas Adriano Espaillat y Charles Schummer, quienes ayer miércoles lamentaron su asesinato.
Docenas de oficiales y civiles, han acudido frente al edificio donde ella vivía, en cuya entrada la policía colocó un crespón negro y verde como señal de luto.
Un altar gigante se levantó también en la intersección donde fue baleada, exhibiendo velones, velas, mensajes escritos y fotografías suyas.
Era miembro activa de la Asociación de Policías Dominicanos de Nueva York (NYDO), cuya presidenta Raysa Galvez, también se pronunció sobre el homicidio.
Un civil, que no ha sido identificado, fue herido con una de las balas perdidas del matón liquidado, que destrozó la ventanilla no blindada del Centro de Comando en el que estaba Familia.
La noticia de su asesinato le ha dado la vuelta al mundo en horas y las redes sociales se han inundado de mensajes de condolencias a sus hijos, madre y familiares y rechazando la violencia armada en las calles de Nueva York.
Su matador, que enfrentó a los primeros policías que llegaron a la escena, con el revólver plateado fue ultimado en la calle y había difundido un video en su página facebook, en el que amenazaba con salir a matar policías y haciendo severas críticas a los uniformados que lo capturaban cada vez que hacía un atraco, vendía drogas o cometía otros delitos.
El periódico Daily News, anunció anoche una campaña de ayuda económica para socorrer a los hijos huérfanos de Familia.
El riesgo
“Ella conocía totalmente de los peligros a los que se enfrentaba, ella se puso el uniforme todos los días y se mantuvo de pie contra los que amenazan y aterrorizan a la buena gente de El Bronx”, dijo presidente de la Asociación de Patrulleros Benevolentes
Maria Ramos, una vecina y de las mejores amigas de Familia, de 51 años, fue al cuertel 46, para encender una vela en memoria de la oficial asesinada.
Ramos dijo que que estuvo hablando con Familia, horas antes de ser asesinada.
“Ella era una buena persona, no hay nada negativo que decir”, dijo la vecina, irrumpiendo en llanto.
“Escuché lo que pasó esta mañana y realmente me ha impactado, porque yo la conocía y la conocía muy bien”, dijo la señora Ramos.
NUEVA YORK. La policía dominicana Miosotis Familia de 48 años de edad, cambió la medicina por el uniforme y se alistó en el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) en junio de 2005, llevando 12 años de servicio, después de estudiar en la Escuela de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio. Se especializó en ciencias aplicadas y psicología en el Colegio John Jay College of Criminal Justice entre 2007 y 2009. Ella estuvo cinco años trabajando como enfermera en el Hospital de la Universidad de Nueva York (NYU Hospital) y dos en la Cruz Roja Americana, ayudando a desamparados, víctimas de incendios y otros siniestros y haciendo una labor comunitaria. También participaba en operativos de colección de ropas y artículos del hogar para los más necesitados. Decidió entrar a la policía en busca de mejores condiciones, para como madre soltera, darles más a sus hijos y su madre, aprovechando el salario, los beneficios y las facilidades con que la ciudad favorece a los policías de Nueva York. Era madre de tres, un joven de 20 años y gemelos de 12 y además, se dedicaba a cuidar a su anciana madre. Feliz, muy apreciada en las filas del NYPD y por sus superiores, estaba asignada a la Unidad Anti Crimen del cuartel 46 en El Bronx y residía en la avenida Sidiwick de ese condado. Después de tres tiroteos en la violenta área donde fue asesinada por el ex convicto Alexander Bonds, con seis fichas criminales y en libertad condicional desde 2013, de un balazo en la cabeza, fue asignada a trabajar en el Centro de Comando Móvil, establecido desde marzo, mes de las balaceras en el vecindario Fordham Heitghs. Ella, había cambiado al turno de la noche, hacía sólo tres semanas, antes de ser asesinada. Duelo Su muerte se ha convertido desde ayer en una amplia manifestación de duelo, en la que convergen sus compañeros de uniforme, cientos de comunitarios, oficiales electos, autoridades y congresistas locales y federales, entre ellos sus compatriotas Adriano Espaillat y Charles Schummer, quienes ayer miércoles lamentaron su asesinato. Docenas de oficiales y civiles, han acudido frente al edificio donde ella vivía, en cuya entrada la policía colocó un crespón negro y verde como señal de luto. Un altar gigante se levantó también en la intersección donde fue baleada, exhibiendo velones, velas, mensajes escritos y fotografías suyas. Era miembro activa de la Asociación de Policías Dominicanos de Nueva York (NYDO), cuya presidenta Raysa Galvez, también se pronunció sobre el homicidio. Un civil, que no ha sido identificado, fue herido con una de las balas perdidas del matón liquidado, que destrozó la ventanilla no blindada del Centro de Comando en el que estaba Familia. La noticia de su asesinato le ha dado la vuelta al mundo en horas y las redes sociales se han inundado de mensajes de condolencias a sus hijos, madre y familiares y rechazando la violencia armada en las calles de Nueva York. Su matador, que enfrentó a los primeros policías que llegaron a la escena, con el revólver plateado fue ultimado en la calle y había difundido un video en su página facebook, en el que amenazaba con salir a matar policías y haciendo severas críticas a los uniformados que lo capturaban cada vez que hacía un atraco, vendía drogas o cometía otros delitos. El periódico Daily News, anunció anoche una campaña de ayuda económica para socorrer a los hijos huérfanos de Familia. El riesgo “Ella conocía totalmente de los peligros a los que se enfrentaba, ella se puso el uniforme todos los días y se mantuvo de pie contra los que amenazan y aterrorizan a la buena gente de El Bronx”, dijo presidente de la Asociación de Patrulleros Benevolentes Maria Ramos, una vecina y de las mejores amigas de Familia, de 51 años, fue al cuertel 46, para encender una vela en memoria de la oficial asesinada. Ramos dijo que que estuvo hablando con Familia, horas antes de ser asesinada. “Ella era una buena persona, no hay nada negativo que decir”, dijo la vecina, irrumpiendo en llanto. “Escuché lo que pasó esta mañana y realmente me ha impactado, porque yo la conocía y la conocía muy bien”, dijo la señora Ramos.
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