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2/03/2017

La diplomacia “dura” de Donald Trump

El nuevo inquilino de la Casa Blanca no solo desde√Īa a los aliados del otro lado del Atl√°ntico, sino tambi√©n a uno de sus vecinos.
WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se jact√≥ ayer de la diplomacia “dura” con la que tiene desconcertado al mundo y prometi√≥ seguir por esa senda para que ninguna naci√≥n vuelva a “aprovecharse” de su pa√≠s.
Esta declaraci√≥n de intenciones la hizo durante el tradicional Desayuno Nacional de Oraci√≥n pocas horas despu√©s de que se filtraran los supuestos desplantes que les hizo al presidente mexicano, Enrique Pe√Īa Nieto, y al primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, en sendas llamadas telef√≥nicas recientes.

“Cuando oigan sobre las duras llamadas telef√≥nicas que estoy teniendo, no se preocupen. Son duras, tenemos que ser duros. Es hora de que seamos un poco duros”, coment√≥ Trump, en un foro en el que ha solido predominar un tono conciliador en a√Īos anteriores.
Y defendi√≥ la utilidad de su “dureza”, al subrayar que “pr√°cticamente todas las naciones del mundo se han aprovechado” de Estados Unidos, algo que, con √©l en la Casa Blanca, “no va a ocurrir m√°s”.
“La noci√≥n de que los pa√≠ses intentan aprovecharse de Estados Unidos est√° basada en su inherente desconfianza al ‘otro’, sea este un pa√≠s, una cultura, o una religi√≥n”, opin√≥ en declaraciones a Efe, Carles Castell√≥-Catchot, experto espa√Īol del centro de estudios sobre asuntos internacionales Atlantic Council.
Su pron√≥stico es que “podemos esperar m√°s dureza por parte de Trump en los meses que vienen”, porque “intentar√° tensar relaciones y ver qu√© tipo de aguante tienen tanto sus aliados como enemigos estrat√©gicos”, es decir, “b√°sicamente est√° haciendo una prueba de resistencia al sistema internacional”.
Quiz√°s lo que m√°s desconcierta de Trump es su agresividad y desd√©n hacia socios hasta ahora indiscutibles de Estados Unidos como la Uni√≥n Europea, Australia o M√©xico, por nombrar los √ļltimos con los que ha abierto una crisis.
Desde su campa√Īa, la Uni√≥n Europea ha sido una de sus dianas favoritas: celebr√≥ el voto para la salida del Reino Unido, anim√≥ a otros pa√≠ses a hacer lo mismo, critic√≥ a Alemania por su pol√≠tica de acogida de refugiados y carg√≥ repetidamente contra la Alianza del Atl√°ntico Norte (OTAN) por “obsoleta”.
La √ļltima embestida podr√≠a ser el posible nombramiento de un antieurope√≠sta como embajador de EE.UU. ante la UE: Ted Malloch, quien ha augurado, sin pesar, la pronta desaparici√≥n del euro y de la propia Uni√≥n.
“Yo tuve un puesto diplom√°tico en el que ayud√© a hacer caer la Uni√≥n Sovi√©tica. Quiz√°s hay otra uni√≥n que necesita un poco de domesticaci√≥n”, dijo Malloch recientemente a la cadena brit√°nica BBC.
“Trump ha dejado muy claro su desd√©n por Europa. La din√°mica se podr√≠a acercar a la que vivimos en 2003 antes de la guerra de Iraq, con Estados Unidos y Europa claramente enfrentados”, indic√≥ Castell√≥-Catchot.
Ahora, no obstante, “Europa del Este podr√≠a cerrar filas con la ‘vieja Europa’ al percibir a Trump como un presidente claramente pro-ruso”, agreg√≥.
El nuevo inquilino de la Casa Blanca no solo desde√Īa a los aliados del otro lado del Atl√°ntico, sino tambi√©n a uno de sus vecinos.
Trump quiere forzar a M√©xico a que pague un muro en la frontera com√ļn, algo que para el Gobierno de Pe√Īa Nieto “no es negociable”.
Tras la abrupta cancelaci√≥n de su encuentro en la Casa Blanca, ambos l√≠deres intentaron apaciguar las aguas con una llamada telef√≥nica el pasado viernes, pero este mi√©rcoles trascendi√≥ que durante esa conversaci√≥n Trump amenaz√≥ con enviar tropas al pa√≠s vecino para combatir a los “bad (malos) hombres”, una informaci√≥n desmentida despu√©s por el Gobierno mexicano.
Tambi√©n se filtr√≥ este mi√©rcoles que Trump le cort√≥ abruptamente una llamada al primer ministro australiano tras espetarle que era, “de lejos, la peor” que hab√≠a tenido con un l√≠der internacional y, despu√©s, calific√≥ de “acuerdo est√ļpido” en Twitter el que su predecesor, Barack Obama, suscribi√≥ para acoger refugiados internados ahora en Australia.
Ayer, la Casa Blanca describi√≥ la llamada como muy “cordial”, pero admiti√≥ que Trump est√° “molesto” por el acuerdo.
“Espero que el presidente Trump sea tan duro con los rusos como parece estar siendo con nuestros amigos australianos y mexicanos”, dijo a Efe el exembajador estadounidense Melvyn Levitsky, ahora profesor en la Universidad de Michigan.
En opini√≥n de Alex Ward, experto del Atlantic Council, “Trump cree que la diplomacia, y la pol√≠tica exterior en general, es una transacci√≥n. Que Estados Unidos tiene que tener una posici√≥n dominante en todas las negociaciones y ser duro cuando sea necesario”.
“El presidente ha demostrado claramente que no es un diplom√°tico y que no quiere serlo. Pero no se da cuenta de que, si el resto de naciones empiezan a pensar que Estados Unidos les est√° intimidando para sus intereses particulares, eso debilitar√° al pa√≠s, no lo fortalecer√°”, concluye Edward Alden, experto en pol√≠tica exterior del Council on Foreign Relations (CFR), con sede en Nueva York.
Cristina García Casado