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3/15/2017

Bomberos forestales: personal que se expone al fuego sin seguro de vida


SANTO DOMINGO. En 21 a√Īos, las tareas afectadas por incendios forestales en la Rep√ļblica Dominicana, equivalen a un √°rea de unos 1,445 kil√≥metros cuadrados que, si se compara con la extensi√≥n de alguna provincia, se aproxima al tama√Īo de El√≠as Pi√Īa, que es de 1,395.47 kil√≥metros cuadrados.


Actualmente el pa√≠s est√° en la temporada de incendios forestales, que comienza en febrero y se extiende hasta mediados de abril. En esta √©poca, que coincide en parte con la Cuaresma, hay m√°s viento y pocas precipitaciones. Sin tomar muchas veces las precauciones debidas, los campesinos y productores agropecuarios queman terrenos para mejorar el pasto o prepararlos para la agricultura, esto es la causa del 85% de los incendios forestales, y tiene escasas penalidades.
Estos eventos, seg√ļn su magnitud, se dividen en cuatro niveles. El m√°s complejo es cuando se eleva una alerta roja y se requiere apoyo local e internacional. El personal que los atiende debe acudir con presteza y exponerse al peligro sin un respaldo importante: un seguro de vida.
Ger√≥nimo Abreu, un bombero forestal con 27 a√Īos de experiencia y encargado del Programa Nacional Manejo del Fuego del Ministerio de Medio Ambiente, asegura que el pa√≠s tiene las herramientas necesarias para enfrentar los incendios forestales, pero se queja de que el personal no cuenta con un seguro de vida que compense a su familia o a otros beneficiarios como indemnizaci√≥n. √Čl, por ejemplo, a pesar de ser el encargado, dice que no cuenta con uno.
Abreu explica que el Ministerio tiene 60 bomberos forestales nombrados, que ganan RD$8,000 mensuales. A estos se suman poco m√°s de 600 hombres, que no son nombrados oficialmente como bomberos forestales, pero que hacen labores medioambientales, como reforestaci√≥n, y se usan de respaldo. Estos √ļltimos est√°n distribuidos en las √°reas de mayor vulnerabilidad: la Cordillera Central, Sierra de Bahoruco, Sierra de Neiba y Los Haitises.
Bomberos forestales: personal que se expone al fuego sin seguro de vida

“En todos los pa√≠ses de Centroam√©rica los bomberos tienen una p√≥liza de vida y aqu√≠ no tenemos un seguro de vida. Si un bombero se muri√≥ en un incendio, obviamente hasta ah√≠ lleg√≥, la familia no tiene ninguna compensaci√≥n, y si queda inv√°lido por una quemadura o un accidente o algo, tampoco tiene ninguna compensaci√≥n”.

El domingo de la semana pasada, el personal tuvo que atender tres incendios; otros cuatro ocurrieron hace dos semanas en La Vega, con los que suman cerca de dos decenas los ocurridos en la actual temporada, que han sido de poca extensión debido a la rápida respuesta, expresa Abreu.
En el Ministerio de Medio Ambiente esperan que la actual temporada de incendios no sea tan severa como la de 2005, cuando 117 incendios forestales afectaron 483,720 tareas, o como la del 2015, en el que 435 eventos afectaron 185,849 tareas, ni que ocurra otro tan complejo como el de 2014 en Valle Nuevo, que se prolong√≥ por varios d√≠as.
Las causas
Una gran proporción de los incendios ocurre en áreas de pino y este es un ecosistema dependiente del fuego. En el país, el 98% de los incendios es producido por el hombre. La principal causa es la agricultura y la ganadería. En menor proporción están los ocasionados por gente que busca miel de abeja en el bosque, los intencionales, por caída de cables eléctricos y menos del 1% por descargas eléctricas.
¿Con cu√°les herramientas trabajan?
Fundamentalmente, los bomberos forestales en el pa√≠s utilizan herramientas manuales b√°sicas, como machetes, rastrillos, palas y bombas de mochila. Aunque parecen rudimentarias, Abreu asegura que funcionan. “De hecho, M√©xico cada a√Īo invert√≠a millones de d√≥lares en la renta de equipos a√©reos para el combate de incendios y en los √ļltimos a√Īos los dej√≥ de rentar porque vio la poca efectividad de los mismos”, dice.
Mientras en otros pa√≠ses con territorios m√°s grandes se implementa el uso de drones para combatir incendios y cuentan con decenas de aeronaves, inclusive propiamente patentadas como en Australia, la Rep√ļblica Dominicana tiene dos helic√≥pteros de la Fuerza A√©rea equipados para estos fines, indica Abreu. El especialista observa que pudiera ayudar si se agregan al sistema, por lo menos, dos aviones.
“De todos modos, no importa cu√°ntas aeronaves tengamos, son efectivas para bajar la intensidad del fuego, pero para eliminarlo necesitamos brigadas en tierra con herramientas manuales”, explica.
Pero esas herramientas manuales en ocasiones no son operables. Abreu indica que aunque el personal tenga moto bombas, a veces no encuentran fuentes de agua para alimentarlas. “En la Sierra de Bahoruco no hay ni una sola fuente de agua donde usted pueda alimentar una moto bomba para combatir el fuego, los vientos que soplan no permiten operar con aeronaves”, dice.
“Lo peor de todo es que en todos los pa√≠ses de Centroam√©rica los bomberos tienen una p√≥liza de vida y aqu√≠ no tenemos un seguro de vida –se queja-. Sin un bombero se muri√≥ en un incendio, obviamente hasta ah√≠ lleg√≥, la familia no tiene ninguna compensaci√≥n, y si queda inv√°lido por una quemadura o un accidente o algo, no tiene ninguna compensaci√≥n”.
Bomberos forestales: personal que se expone al fuego sin seguro de vida
El Ministerio de Medio Ambiente tiene asignada una partida de RD$7,393.9 millones en el Presupuesto General del Estado del presente a√Īo. A nivel interno, el presupuesto preparado para el Manejo del Fuego, incluido dentro del Plan Operativo 2017, se estima en RD$33.9 millones, que no incluye sueldos, vi√°ticos, depreciaci√≥n de equipos, herramientas y veh√≠culos de la instituci√≥n.
Del departamento de Recursos Humanos del Ministerio de Medio Ambiente se inform√≥ a Diario Libre, a trav√©s del Departamento de Comunicaciones, que los bomberos forestales cuentan con un seguro de riesgos laborales -consignado en la Ley de Seguridad Social-, que “ante cualquier eventualidad les sirve”. Para tener uno de vida, habr√≠a que contemplarlo en el presupuesto, “y no est√° contemplado”.
Aunque parecen similares, el seguro de riesgos laborales y el de vida tienen diferencias. Un ejecutivo de una empresa de seguros explica a Diario Libre que la cobertura en el seguro de vida depende del fallecimiento, por cualquier causa o las previstas (no excluidas) en la p√≥liza; el de riesgos laborales cubre en caso de accidente o enfermedad derivados exclusivamente de eventos relacionados con el desempe√Īo de trabajo por cuenta ajena. Adem√°s, el de vida no incluye prestaciones en especie; su car√°cter indemnizatorio es en dinero (por la suma asegurada contratada). El seguro de riesgos laborales indemniza tanto en especie como en dinero.
Precisa tambi√©n que el seguro de vida podr√≠a incluir coberturas complementarias, incluyendo relativas a accidentes y enfermedad, pero de forma opcional, seg√ļn la necesidad del interesado. En caso de la cobertura de pago por enfermedad, no incluir√° cobertura por las profesionales.
Por el riesgo que representa, la ocupaci√≥n de bombero forestal est√° restringida en el mercado asegurador. Sin embargo, en el caso de que una persona sea elegible o el riesgo sea aceptado, en el hipot√©tico caso de que el solicitante sea un hombre de 40 a√Īos, una empresa cotiz√≥ a Diario Libre un seguro de vida por RD$500,000, con una cuota anual de RD$3,000. Dicho monto cubrir√≠a el fallecimiento por cualquier causa y la muerte accidental.
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Lo que el fuego se llevó
El trabajo contra los incendios forestales se ejecuta, pero las secuelas quedan. Hay bosques quemados que no son recuperables. “Si usted va a Constanza se fija que hay lugares donde lo que hay es helechos, se ve verde el suelo, pero es cubierto de helechos. Son √°reas que fueron usadas para la agricultura, o que se quemaron y ya las especies que est√°n ah√≠ no se recuperan”, explica Abreu.

Destaca que un √°rea quemada no necesariamente implica un √°rea deforestada. “Por ejemplo –dice-, en Valle Nuevo, alrededor del ocho por ciento de lo que se quem√≥ fue severamente afectado, o sea que ahora hay una cobertura mucho menor que cuando el incendio, pero m√°s del 60 por ciento fue m√≠nimamente afectado, o sea que el bosque, la cobertura, est√° intacta, claro, eso no quiere decir que el fuego no hizo da√Īo, porque adem√°s de los √°rboles, se afecta el suelo y la biodiversidad en sentido general”.