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3/19/2017

El veto migratorio de Trump disuade a turistas y pone en peligro empleo



WASHINGTON. Las hasta la fecha frustradas ordenes de veto del presidente Donald Trump contra refugiados y ciudadanos de pa铆ses de mayor铆a musulmana han hecho que los turistas extranjeros perciban un EE.UU. menos receptivo y pueden asestar un golpe a un sector que da trabajo a m谩s de 7,7 millones de personas.


La consultora Forward Keys inform贸 este mes que, tras el primer veto migratorio, las reservas de turistas en Estados Unidos comenzaron a caer 6,5 %, mientras que con el anuncio de que se elaborar铆a otra prohibici贸n revisada para evitar la suspensi贸n de la Justicia, los descensos se repitieron, esta vez 4 %.
Sitios web de reservas de billetes de avi贸n como Kayak o Hopper han detectado tambi茅n ca铆das en las ventas de vuelos desde la victoria de Trump en las elecciones del pasado noviembre.
Pero esas ca铆das han sido m谩s acentuadas con la emisi贸n de los dos decretos presidenciales (el 27 de enero y el 6 de marzo) para suspender temporalmente el programa de acogida de refugiados y las llegadas a EE.UU. desde seis pa铆ses de mayor铆a musulmana.
Esos vetos migratorios han sido suspendidos temporalmente por los tribunales, lo que no ha impedido que viajeros de todo el mundo fuera de las naciones afectadas suspendan viajes a EE.UU. por miedo a que se les complique la entrada en los controles migratorios de aeropuertos.
Hostelling International USA, una organizaci贸n sin 谩nimo lucro que gestiona hostales en todo el pa铆s, ha recibido cancelaciones de reservas de grandes grupos de j贸venes a Nueva York de pa铆ses no afectados por el veto de Trump por miedo a que aquellos con doble nacionalidad sean interrogados o no puedan entrar a EE.UU.
Michael W. McCormick, director ejecutivo de la asociaci贸n de agencias de viajes de negocios GBTA, asegura a Efe que el segundo veto “es mucho m谩s limitado y claro”, y se帽ala que “toda restricci贸n a los viajeros debe estar basada en la seguridad y no debe impedir los viajes de manera innecesaria”.
En la misma l铆nea se expresa, en una entrevista con Efe, Patricia Rojas-Ung谩r, vicepresidenta de Relaciones Gubernamentales de la patronal US Travel Association, que celebra la redacci贸n de la segunda orden ejecutiva revisada en marzo sobre el veto.
En su opini贸n, “un refuerzo de la seguridad” es necesario y el Gobierno de Trump ha sido “m谩s prudente” en la redacci贸n del segundo veto revisado, pero queda por ver si los turistas, especialmente los europeos, dejan de lado sus preocupaciones.
En el 煤ltimo trimestre del a帽o 2016, la riqueza generada por el turismo cay贸 3,3 %, seg煤n datos del Gobierno estadounidense publicados esta semana, una primera cifra oficial que incluye la elecci贸n de Trump en noviembre.
Seg煤n proyecciones de la consultora Tourism Economics, la ret贸rica y pol铆ticas aislacionistas de Trump podr铆an disuadir de viajar a EE.UU. a 6,3 millones de extranjeros, lo que extrapolado al gasto medio de los visitantes equivaldr铆a a perder 30.000 millones de d贸lares anuales en ingresos.
Esto ser铆a un duro golpe para una industria que genera 1,77 billones de d贸lares en Estados Unidos, que sigue a la cabeza del r谩nking de pa铆ses que m谩s viajeros y dinero atraen de esta industria, por delante de competidores como Espa帽a, Francia o China.
La ret贸rica de Trump contra refugiados, musulmanes o favor de un muro en la frontera con M茅xico no parece estar beneficiando a un sector, el del turismo, que tiene un gran potencial de generar empleos, especialmente porque solo desde 2011, con la creaci贸n de “Brand USA”, Estados Unidos se promociona en el exterior como destino.
“La percepci贸n es tan fuerte como la realidad. La percepci贸n de bienvenida es importante y debemos dejar claro que los turistas son bienvenidos al pa铆s, que tienen las puertas abiertas”, opin贸 Rojas-Ung谩r.
Trump, un empresario tur铆stico, conoce muy bien la importancia de la percepci贸n de bienvenida y lo competitivo del mercado mundial del sector, que si se resiente en Estados Unidos podr铆a afectar sobre todo a su ciudad natal, Nueva York, y a uno de los estados que le llev贸 a la Casa Blanca, Florida.