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3/25/2017

La explosiva invasi贸n haitiana y pasividad dominicana


Desde hace meses la ciudadan铆a observa con asombro, curiosidad y mucho temor de c贸mo las calles de nuestros pueblos se est谩n inundando, en proporci贸n alarmante, de una migraci贸n que llega del lado occidental de la isla, sin ninguna restricci贸n.


Sin embargo, pese a la preocupaci贸n que esa presencia alarmante de nuestros vecinos occidentales genera en la ciudadan铆a, parecer铆a que poco nos preocupara. Y tal cosa va tomando matices alarmantes en cuanto a la quiebra de nuestra identidad a la vuelta de pocos a帽os.
Resulta curioso que la avalancha humana desde Hait铆 ha ido en aumento sin controles inmigratorios rigurosos, como dan cuenta los medios de comunicaci贸n nacionales y fronterizos, despu茅s de los resultados de las elecciones de mayo del 2016. Pareciera que por 贸rdenes superiores del Gobierno dominicano o temores a los organismos internacionales que viven monitoreando la conducta criolla en contra de los vecinos occidentales, que se instruyera para permitir la oleada haitiana de proporciones incre铆bles. Las autoridades dominicanas por incapacidad o por complicidad por los factores tradicionales que se suavizan adecuadamente para flexibilizar los controles inmigratorios a conveniencia de autoridades con poco sentido de la nacionalidad.

No hay dudas que existe un cuerpo militar especializado para controlar el flujo de la inmigraci贸n ilegal. Esa unidad, bajo la denominaci贸n de CESFRONT, cada a帽o se le equipa con mejores equipos b茅licos y t茅cnicos. Ya hasta drones los muestran en los desfiles. CESFRONT exhibe su poder de fuego y de maniobras en los desfiles patri贸ticos de los 27 de Febrero. Tales desfiles es una r茅mora de los que la dictadura de Trujillo celebraba para mantener amedrentados a los haitianos y a los dem谩s pa铆ses de la regi贸n caribe帽a, por el poder de fuego y de hombres del ej茅rcito dominicano. No hab铆a elemento de comparaci贸n posible con lo poco que ten铆an los haitianos para exhibir por su acentuada pobreza. Ya no era la situaci贸n de 1822 cuando nos invadieron y nos ocuparon por 22 a帽os. Antes, en 1804, su padre de la patria Dessalines en su invasi贸n propici贸 un horrendo deg眉ello en Moca e incendi贸 varias poblaciones dominicanas hasta llegar a la ciudad de Santo Domingo.

Pero ahora en el siglo XXI nuestro territorio se lo estamos cediendo graciosamente. Hay un 茅xodo de los dominicanos de poblaciones fronterizas donde escasean tierras para el cultivo y otras oportunidades de trabajo. Ya no es solo en el Este con un explosivo desarrollo tur铆stico que los haitianos est谩n asentados s贸lidamente en zonas como las de Ver贸n. Este lugar de B谩varo sin estar cerca de su tierra han formado un enclave que se ha convertido en el Departamento #11 de Hait铆.

Y al mismo tiempo con el abandono de las zonas fronterizas son ocupadas por los haitianos que se adue帽an de hasta los boh铆os que han abandonando los dominicanos que se han marchado hacia otros lugares. Son muchas las escuelas en la frontera que las aulas se ven ocupadas por ni帽os haitianos. Asisten a las clases donde los maestros son verdaderos h茅roes y casi siempre sin las nefastas influencias de un gremio magisterial politizado. Este con su ADP siempre busca la excusa para sacar a los maestros de las aulas y no impartir docencia. As铆 se logran los resultados negativos a la hora que se le hace una evaluaci贸n internacional a la escuela dominicana.

Las oportunidades de trabajo escasean en la frontera. Se han hecho grandes esfuerzos para atraer capitales hacia la frontera. Es innegable los esfuerzos de importantes empresarios dominicanos con la contribuci贸n del gobierno. Pero es una tarea gigantesca. Ahora se cambiar谩 la situaci贸n con el pr贸ximo despegue de Bah铆a de las 脕guilas y las 15 mil habitaciones hoteleras que anuncia el gobierno que se construir谩n. Otro podr铆a ser el panorama si tantas esperanzas broten con fuerzas a la realidad.

En Pedernales hay zonas haitianizadas donde los dominicanos se han marchado. Tambi茅n las fuentes de trabajo se han reducido dram谩ticamente con los problemas tanto de la f谩brica de cemento como de las exportaciones de bauxita. Son trabas impuestas antojadizamente por bur贸cratas de tercer nivel. Esto ha reducido las ofertas de empleo y los extranjeros presionan para hacerse cargo de los espacios y servicios como los del remodelado hospital Elio Fiallo.
Hay escasez de trabajo en la frontera. Esto es reconocido por los sectores oficiales y privados que se ven atados de mano ante la invasi贸n pac铆fica e indetenible de los vecinos occidentales. Estos no quieren morir en su devastado territorio casi sin cubierta boscosa. Tan solo disponen del agua represada en la presa de Peligro, que regula las aguas del Artibonito. Es el r铆o dominicano que es la arteria de la vida para Hait铆.