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7/13/2017

Lula se convierte en primer expresidente de Brasil condenado por la Justicia


SAO PAULO. Luiz In谩cio Lula da Silva, el l铆der m谩s popular que ha tenido Brasil en las 煤ltimas d茅cadas, se convirti贸 ayer en el primer expresidente condenado penalmente por la Justicia de un pa铆s que desde hace m谩s de tres a帽os lidia con esc谩ndalos de corrupci贸n en las altas esferas del poder.


El exmandatario, de 71 a帽os, fue condenado en primera instancia a nueve a帽os y medio de prisi贸n por los delitos de corrupci贸n pasiva y lavado de dinero, aunque no se decret贸 su prisi贸n preventiva pues la pena a煤n deber谩 ser confirmada por un tribunal superior.
La sentencia fue proferida por el juez federal Sergio Moro, encargado de las investigaciones del caso Petrobras, quien hall贸 culpable a Lula de beneficiarse de la gigantesca trama corrupta que desvi贸 millones en la estatal petrolera.
El magistrado da por comprobado que el expresidente recibi贸 2,25 millones de reales (unos 700.000 d贸lares) en concepto de sobornos, los cuales se habr铆an materializado en la reserva y reforma de un apartamento tr铆plex en el balneario de Guaruj谩, en el litoral del estado de Sao Paulo.
Moro a帽adi贸 en el auto que Lula “falt贸 a la verdad de los hechos en sus declaraciones”, en las cuales neg贸 ser el verdadero due帽o del inmueble y que lo recibi贸 a cambio de favorecer a la constructora OAS, implicada en la trama.
“Es lamentable que un expresidente de la Rep煤blica sea condenado criminalmente, pero la culpa de eso son los cr铆menes por 茅l practicados y no la regular aplicaci贸n de la ley”, escribi贸 Moro en la sentencia y a帽adi贸 que prevaleci贸 el principio de “no importa cu谩n alto seas, la ley siempre est谩 encima de ti”.
Lula gobern贸 Brasil entre 2003 y 2010 y responder谩 en libertad a la espera de que una instancia superior se pronuncie sobre el proceso, uno de los cinco que tiene abiertos con la Justicia, la mayor铆a relacionados con el caso Petrobras, que ha enviado a prisi贸n a decenas de pol铆ticos de todo el arco ideol贸gico y empresarios.
Moro explic贸 en su sentencia que no orden贸 una prisi贸n cautelar del l铆der del Partido de los Trabajadores (PT) por “prudencia” y para evitar “ciertos traumas”, pese a “los episodios de orientaci贸n a terceros para la destrucci贸n de pruebas (que atribuye a Lula)”.
Asimismo, en su auto prohibi贸 a Lula ocupar cargo o funci贸n p煤blica por 19 a帽os, en caso de que la sentencia sea ratificada, y le impuso una multa adicional de 669.700 reales (unos 200.000 d贸lares) por los cr铆menes supuestamente cometidos.
Al ser una condena en primera instancia, Lula mantiene intacta, hasta tanto se ratifique la sentencia, la posibilidad de concurrir a las pr贸ximas elecciones generales previstas para 2018, a las que ha manifestado en repetidas ocasiones su deseo de presentarse.
La justicia superior deber谩 pronunciarse sobre el caso a mediados o fines del a帽o pr贸ximo, lo que coincidir铆a con la campa帽a electoral.
La defensa de Lula dijo este mi茅rcoles que la condena es “especulativa” y afirm贸 que las pruebas que demostraban su inocencia fueron “ignoradas” y tratadas “superficialmente”.
El Partido de los Trabajadores (PT), en el que Lula particip贸 de su fundaci贸n en 1980, rechaz贸 la sentencia “sin pruebas” contra su l铆der y la calific贸 de “vergonzosa”, seg煤n public贸 en redes sociales la presidenta de la formaci贸n, Gleisi Hoffmann.
La exmandataria brasile帽a Dilma Rousseff, destituida el a帽o pasado por supuestas irregularidades fiscales, dijo de su antecesor en el cargo y padrino pol铆tico que es “inocente” y que “el pueblo lo rescatar谩 en 2018”.
Por otro lado, en las calles de Sao Paulo, manifestantes a favor y en contra de Lula salieron a protestar y la Polic铆a tuvo que intervenir con bloqueos para evitar posibles enfrentamientos.
No obstante, los problemas de Lula con la Justicia no se reducen a los cinco juicios abiertos, ya que podr铆a llegar a ser investigado en otros seis procesos m谩s, seg煤n solicit贸 la Fiscal铆a con base en confesiones hechas por exdirectivos del grupo Odebrecht.
Igualmente tambi茅n est谩 salpicado por revelaciones a la Justicia de ejecutivos del grupo JBS, que lo acusan de haber recibido la suma de 50 millones de d贸lares en supuestos sobornos que habr铆an sido depositados en diversas cuentas bancarias abiertas en el exterior.
La sentencia contra Lula se convierte en la m谩s simb贸lica de todas las que ya han sido proferidas por los m煤ltiples esc谩ndalos de corrupci贸n que han estallado en Brasil en los 煤ltimos tres a帽os, algunos de los cuales han traspasado las fronteras nacionales y contagiado a otros pa铆ses en Latinoam茅rica.
Todos los expresidentes vivos desde el restablecimiento de la democracia (Jos茅 Sarney, Fernando Collor de Mello, Fernando Henrique Cardoso, Luiz In谩cio Lula da Silva y Dilma Rousseff) han sido salpicados por la corrupci贸n.
Incluso est谩 implicado el actual mandatario, Michel Temer, a quien la Fiscal铆a denunci贸 en junio pasado por un supuesto delito de corrupci贸n pasiva que amenaza con desalojarle del poder, lo que dejar铆a a Brasil sumido en una deriva institucional que no parece tener fin.
Carlos Meneses S谩nchez