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2/12/2018

La ciudad más densamente poblada del planeta ya no tiene espacio para enterrar a sus muertos


Suraya Parveen no puede visitar la tumba de su padre porque el cuerpo de un extraño está enterrado en el mismo lugar. 


"Como soy la hija mayor, me tengo que encargar de varias cosas. Un dĂ­a le preguntĂ© a mi hermano si Ă©l habĂ­a ido a visitar su tumba recientemente", le dijo Parveen a la BBC en Daca, capital de Bangladesh. 
Le asegurĂł que habĂ­a una nueva lápida encima del lugar donde habĂ­an enterrado a su padre. 
"Otra familia ahora es dueña de ese lugar y lo cubrieron de cemento. Esa noticia me dejĂł estupefacta. No pude hablar durante varios dĂ­as", explicĂł en llanto. 

Cementerio de Azimpur
Image captionNo queda un lugar donde ubicar un cuerpo sin necesidad de utilizar un espacio que ya está utilizado. (Foto: Amirul Rajiv)

"Si lo hubiera sabido antes, habrĂ­a hecho algo para evitarlo. Esa sepultura era el Ăşltimo sĂ­mbolo de mi padre y ahora lo he perdido". 
Ella puede visitar el cementerio de Kalshi, un lugar pequeño y privado donde sepultaron a su padre, pero su sepulcro dejĂł de existir. 
Y no es la primera vez que algo similar le ocurre a Suraya. Ella perdiĂł de la misma manera las tumbas de su primogĂ©nito, su madre y un tĂ­o.
Daca es la ciudad más densamente poblada del planeta, con más de 44.000 personas por kilĂłmetro cuadrado. Pero solo tiene ocho cementerios pĂşblicos y un puñado de pequeños lugares privados que no logran atender la demanda. 

Tumbas temporales

Esta crisis ha dejado a muchos sin la capacidad de enterrar a sus seres queridos en un lugar permanente. 
Lo cierto es que no es difĂ­cil hallar un espacio para los entierros, espacios temporales, baratos, pero que bajo las leyes de la ciudad cada dos años será ocupado por otro cuerpo. 

Cementerio de Azimpur (Foto: Amirul Rajiv)Derechos de autor de la imagenAMIRUL RAJIV
Image captionLos familiares se quedan sin lugares donde visitar a los seres queridos que han fallecido. (Foto: Amirul Rajiv)

Algunas veces varios miembros de una familia ocupan el mismo espacio. Y la cremaciĂłn tampoco es una alternativa en una ciudad de mayorĂ­a musulmana: el islam no lo permite. 
Desde 2008, funcionarios pĂşblicos dejaron de conceder permisos para tumbas permanentes, mientras que un espacio semipermanente puede llegar a costar unos US$19.000, en un paĂ­s donde el ingreso anual per cápita es de US$1.610. 

Sobornos

En el cementerio de Azimpur, cerca de la ciudad vieja, están contratando personas que se dediquen a limpiar la maleza de las tumbas. 
Azimpur es uno de los cementerios más grandes y más conocidos de la ciudad donde yacen miles de lápidas y sepulturas en desorden y la mayorĂ­a de ellas en un estado lamentable. 

Cementerio de Azimpur (Foto: Amirul Rajiv)
Image captionEl islam permite que se entierren varios cuerpos en la misma tumba. (Foto: Amirul Rajiv)

Frases y sĂ­mbolos sobre las lápidas cargan detalles sobre las personas que están sepultadas aquĂ­. Cada centĂ­metro de tierra ha sido usado. 
La hermana de Sabiha Begum se suicidĂł hace 12 años y está enterrada en este lugar. 
Durante diez años ha tratado a toda costa de evitar que le pongan otro cuerpo encima a su hermana. E incluso, admite, ha pagado sobornos a las personas que trabajan en el cementerio. 
"La extraño todos los dĂ­as y creo firmemente que va a volver. Algunas veces voy al cementerio y hablo con ella. Hablo de la Ăşltima pelĂ­cula que fui a ver en cine, de la mĂşsica que escucho. Siento que ella todavĂ­a existe en esa tumba. Es muy difĂ­cil explicar esta sensaciĂłn", anotĂł. 
Cada año, cuando el lugar que ocupa su hermana está en peligro, recibe una llamada del cuidador del cementerio, quien se asegura de que ningĂşn cuerpo sea enterrado allĂ­. 
"Cuando la pusimos allĂ­ sabĂ­amos que ellos no asignan lugares permanentes. Unos 18 meses despuĂ©s de su entierro, me llamaron y me dijeron que su lápida iba a ser destruida y entonces comencĂ© a buscar alguna manera de evitar que eso pasara", dijo Sabinha. 

Cementerio de AzimpurDerechos de autor de la imagenAMIRUL RAJIV
Image captionMuchos familiares pagan sobornos a los cuidadores de los cementerios para que no pongan otro cuerpo en el lugar donde esta enterrado un ser querido. (Foto: Amirul Rajiv)

"Y me di cuenta que la Ăşnica forma de hacerlo era con dinero. AsĂ­ que cada enero y agosto recibo la llamada de uno de los cuidadores y la amenaza de que van a poner un cuerpo encima de mi hermana. Y les doy algo extra para evitar que eso pase", revelĂł. 
De esa forma ha logrado que su hermana conserve su tumba durante estos Ăşltimos 12 años. 

Ni siquiera es cuestiĂłn de fe

De acuerdo a varios acadĂ©micos musulmanes en Bangladesh, el islam permite más de un cuerpo en la misma tumba. Sin embargo, la mayorĂ­a de la gente en esta ciudad prefiere no compartir nada, 
Pero en Daca ya no es posible. No importa qué religión se profese.
En el Santo Rosario, el templo catĂłlico más grande de Daca, la tranquilidad de su cementerio se siente como una brisa de aire fresco en medio del ruidoso distrito comercial de la ciudad. 
Pero incluso aquĂ­, en medio de la grama cortada y las cruces reciĂ©n pintadas, se esconden a menudo historias muy tristes. 
"Se está convirtiendo en un problema, especialmente porque hay mucha gente migrando hacia Daca. Nosotros cuidamos con esmero el cementerio, pero tenemos un espacio limitado", le dijo a la BBC el sacerdote Komol Koraya.
"Tenemos que repetir espacios cada cinco años. AsĂ­ que a menudo, mientras estamos cavando en una tumba, nos encontramos con pedazos de cuerpos que todavĂ­a están en descomposiciĂłn", agregĂł. 
Esa es la realidad de Daca, una ciudad de 16 millones de personas viviendo en 300 kilĂłmetros cuadrados. 

Daca
Image captionDaca, la capital de Bangladesh, es una de las ciudades más densamente pobladas del planeta. (Foto: Amirul Rajiv)

Los funcionarios de la ciudad impulsan que la gente entierre a sus familiares en sus pueblos de origen. E incluso están pensando en ofrecer algunos incentivos a las familias que lo hagan. 
"Tal vez haya familiares en Daca que quieran enterrar a sus fotos en el pueblo donde nacieron. Pero podrĂ­a ser costoso para ellos transportar el cuerpo. AsĂ­ que nosotros harĂ­amos algunos arreglos para proveer un vehĂ­culo", le dijo a la BBC Mohamed Bilal, jefe de la comisiĂłn sur de la ciudad de Daca. 
"TambiĂ©n pensamos en ofrecer dinero para pagar los rituales fĂşnebres. Y ojalá que eso sirva para que la gente no continĂşe enterrando a sus familiares en Daca", añadiĂł. 
Esta medida podría aliviar un poco un problema que está empeorando, pero no sirve mucho de consuelo a Suraya y las otras personas en su situación quienes deben vivir con el dolor de perder el lugar donde descansaban sus seres queridos.