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6/13/2018

"Nos obligaban a meternos desnudos a la piscina para tocarnos": los impactantes relatos sobre la red de abusos y encubrimiento con la que vinculan a obispos y sacerdotes en Chile


Puertas afuera, disciplina militar; puertas adentro, acusaciones de, al menos, hacer la vista gorda a abusos sexuales. Gonzalo Duarte es uno de los tres obispos chilenos, junto a Juan Barros y Cristi√°n Caro, cuyas renuncias fueron aceptadas por el papa Francisco, en medio del terremoto que ha remecido a la instituci√≥n en Chile y en el mundo. 


La Iglesia chilena asegura que su salida fue aceptada "por motivos de edad". Sin embargo, BBC Mundo estuvo en Chile y conversó con quienes acusan al obispo de la tercera diócesis más importante de Chile de encubrir abusos y desestimar sus denuncias.
También presentamos la versión del obispo ante las acusaciones.
Estos son los testimonios

MAURICIO PULGAR

Mauricio Pulgar no hab√≠a cumplido la mayor√≠a de edad cuando sinti√≥ que ten√≠a vocaci√≥n sacerdotal. Hab√≠a sido ac√≥lito y participaba en la pastoral de su parroquia en una peque√Īa ciudad cercana a Valpara√≠so. Cuando lo invitaron a una jornada durante el verano de 1993, no lo pens√≥ dos veces.
Seg√ļn su testimonio, hab√≠a dos sacerdotes con el grupo de j√≥venes y uno se tuvo que ir. Esa noche, el padre M, quien qued√≥ a cargo, les dijo que ten√≠an que ba√Īarse en la piscina, desnudos.
"Con otro compa√Īero nos negamos, pero nos dijo que si no lo hac√≠amos era porque nosotros ten√≠amos problemas sexuales. Frente a eso y con 17 a√Īos uno dice: ´Bueno, ser√°´". Y se meti√≥ a la piscina.
El padre M comenz√≥ a pasar entre nosotros. Nos tocaba y nos dec√≠a que esto era s√ļper bueno porque ayudaba a la confianza, al autoestima" .
Mauricio Pulgar
"El padre M comenz√≥ a pasar entre nosotros. Nos tocaba y nos dec√≠a que esto era s√ļper bueno porque ayudaba a la confianza, a la autoestima. Fue bien traum√°tico". 
BBC Mundo tuvo acceso a una declaración jurada de otro de los asistentes, quien confirma la versión de Pulgar. "Nos pareció raro, pero luego nos convenció de que era algo 'choro' (entretenido)".
"√Čramos muy j√≥venes y no ve√≠amos maldad o dobles intenciones, menos viniendo de un cura", contin√ļa la declaraci√≥n.


Pies fuera de piscina.Derechos de autor de la imagenRAWPIXEL
Image caption"En la piscina, el padre M comenz√≥ a pasar entre nosotros. Nos tocaba y nos dec√≠a que esto era s√ļper bueno porque ayudaba a la confianza, a la autoestima. Fue bien traum√°tico".

Dos meses después, Pulgar ingresó al seminario de Valparaíso, pero muchos de los comportamientos de los formadores le hacían ruido.
"Si uno no se dejaba dar besos en la cara era porque uno ten√≠a problemas. Hab√≠a que vestirse como el padre M quer√≠a y empezaron a alejarme de mi madre". 
Seg√ļn el entonces seminarista, hab√≠a comentarios completamente fuera de lugar, como los que hac√≠a el entonces profesor de liturgia, hoy uno de los obispos a los que el Papa le acept√≥ la renuncia, Gonzalo Duarte. 
"Se obsesionaba con hablar de temas sexuales que no ten√≠an nada que ver con liturgia. Un d√≠a, por ejemplo, empez√≥ a decir que si uno ten√≠a una erecci√≥n y no sab√≠a qu√© hacer o si uno se masturbaba mucho, ten√≠a que hablar con √©l, porque √©l era la persona adecuada… ¡el profesor de liturgia!".
A medida que pasaba el tiempo, Mauricio fue quedando incomunicado. S√≥lo le permit√≠an ver a su madre en una sala con una pared de vidrio, desde la que los formadores pod√≠an controlar lo que hablaba. 
"Mis papás eran divorciados y mi mamá se volvió a casar, así que para estos sacerdotes era un ser inferior. Además insistían en que las cosas del seminario no debían hablarse afuera".
"Te meten la idea de que si t√ļ le haces da√Īo a la Iglesia eres pr√°cticamente el anticristo. La obediencia y la sumisi√≥n es parte importante de la formaci√≥n. En ese momento uno cree que es as√≠, que el problema es uno".


Mauricio Pulgar con familiares.Derechos de autor de la imagenMAURICIO PULGAR
Image captionMauricio Pulgar (a la derecha) dice que le prohibieron ver a su familia y que consideraban a su madre "un ser inferior" por haberse separado de su padre.

Pulgar le dice a BBC Mundo que comenz√≥ a tener crisis de angustia a partir de los maltratos y humillaciones, adem√°s del acoso homosexual. 
"(Los formadores) te abrazaban, te tomaban por la espalda, se llevaban a compa√Īeros a las piezas. Si uno no quer√≠a ir o rechazabas los cari√Īos en el cuello, se enojaban. Un d√≠a me chori√© (enoj√©) y como hab√≠a estudiado karate le dobl√© el brazo a uno y le dije que no me molestara m√°s. Ah√≠ me catalogaron de violento, me mandaron al psic√≥logo y el trato se volvi√≥ insoportable".
Un día me chorié (enojé) y como había estudiado karate le doblé el brazo a un sacerdote y le dije que no me molestara más. De ahí el trato se volvió insoportable".
Mauricio Pulgar
"Dije que no aguantaba más y que me iba, pero me dijeron que no había permiso y que iban a llamar al obispo. Entonces otro sacerdote que conocía me invitó a ayudarlo en su parroquia, fue mi forma de salir del seminario".

"Me desperté al oír un jadeo"

Seg√ļn el testimonio de Pulgar, mientras √©l estaba en el seminario hubo un sacerdote al que manten√≠an encerrado, el padre H. Nunca supo la raz√≥n, pero los formadores le prohibieron juntarse con √©l.
Pulgar lo conoc√≠a de la parroquia que frecuentaba cuando adolescente, as√≠ que llam√≥ a los padres del sacerdote, quienes lo sacaron y se lo llevaron a otra di√≥cesis, a 120 kil√≥metros, donde retom√≥ sus labores sacerdotales. 
La parroquia del padre H quedaba en una ciudad cercana a la parroquia donde trabajaba Mauricio, así que comenzó a ayudarlo algunos días.
Pero, nuevamente, algo no andaba bien.
Me pregunt√≥ por qu√© no dejaba que me 'iniciara' y yo nunca entend√≠, pens√© que estaba bromeando. √Čl dec√≠a que todos √©ramos homosexuales y hab√≠a que probar".
Mauricio Pulgar
"Me pregunt√≥ por qu√© no dejaba que me 'iniciara' y la verdad yo nunca entend√≠, siempre pens√© que estaba bromeando. √Čl era muy sarc√°stico y dec√≠a que la heterosexualidad no exist√≠a, que todos √©ramos homosexuales y hab√≠a que probar. 
"Yo s√© que (el padre H) tuvo problemas serios de homosexualidad en San Felipe (su nueva di√≥cesis). Aqu√≠, no s√©", le confirma el obispo Gonzalo Duarte a BBC Mundo. 
Pulgar contin√ļa: "Un d√≠a me pidi√≥ que me quedara en la parroquia durante la noche. No me pareci√≥ bien porque la otra pieza estaba ocupada por otro sacerdote, pero me dijo: 'Yo pongo un colch√≥n al lado de mi cama'. Le dije que prefer√≠a dormir en el living; me dio un s√°ndwich y una bebida, pero me empec√© a sentir mal y me dijo que me recostara en la cama. De ah√≠ yo me desvanec√≠ y s√≥lo me despert√© al o√≠r un jadeo. Me estaba abusando. Yo trat√© de mover los brazos y las piernas y no pude. Logr√© mover una mano, pero me la tom√≥, junto con la otra y…". Su voz se quiebra.
"Me dijo: 'Qu√©date tranquilo que aqu√≠ no ha pasado nada'. Abri√≥ un caj√≥n lleno de plata y me dijo que ahora era de su c√≠rculo. Le dije que no quer√≠a ser de ning√ļn c√≠rculo y me fui. 
BBC Mundo tuvo acceso a audios donde el padre H reconoce que ultrajó a Mauricio. Los audios no pudieron ser verificados ya que BBC Mundo intentó comunicarse reiteradamente al padre H, sin obtener respuesta.
Despu√©s de un tiempo, Mauricio le cont√≥ a otro sacerdote lo que hab√≠a pasado y le pidi√≥ que alguien se hiciera responsable. Sin embargo, seg√ļn asegura, lo √ļnico que consigui√≥ es que Gonzalo Duarte, entonces reci√©n nombrado obispo castrense, interviniera para que no lo dejaran terminar sus estudios de teolog√≠a.
Pasaron muchos a√Īos antes de que Mauricio pudiera hablar del tema o incluso recordar, pero en 2013 y luego de saber que hab√≠a habido una queja can√≥nica formal por abusos en el mismo seminario, decidi√≥ presentar una querella ante la justicia ordinaria y una denuncia ante las autoridades eclesi√°sticas. 
La justicia ordinaria sobresey√≥ la causa ya que no se pudo verificar el hecho dado que los potenciales delitos estaban prescritos. 
De la justicia can√≥nica Mauricio nunca m√°s oy√≥. 
"En el caso de Mauricio Pulgar hubo una indagaci√≥n can√≥nica. Pero no hab√≠a delito", asegura Duarte. El renunciado obispo le explica a BBC Mundo que ser homosexual activo "no es delito" sino un "grave pecado", mientras sea con mayores. "Para un pecado no hace falta una investigaci√≥n". 

MARCELO SOTO



Marcelo SotoDerechos de autor de la imagenMAURICIO SOTO
Image captionMarcelo Soto es una de las víctimas que denunció al padre H. "Se me tiró encima a tocarme los genitales e intentó hacerme sexo oral", le dice a BBC Mundo.

Mauricio Pulgar no fue el primero que acus√≥ al padre H de abuso. 
Seis a√Īos antes, en 1992, Marcelo Soto, tambi√©n seminarista, hab√≠a pasado por una situaci√≥n similar cuando trabajaba en la misma parroquia en la que Pulgar era ac√≥lito, pero entonces no se conoc√≠an.
"Despu√©s de ayudar en la misa, H me dijo que fu√©ramos a descansar, a comer chocolates. Me pidi√≥ que tomara una pel√≠cula de su dormitorio para verla. Cuando la saco me doy cuenta de que era una pel√≠cula porno gay". 
"√Čl justo vuelve y cuando yo le pregunto √©l se me tira encima a tocarme los genitales e intenta hacerme sexo oral".
Seg√ļn su testimonio, Soto sali√≥ corriendo de all√≠ y lo report√≥ a sus superiores: al p√°rroco, al obispo auxiliar de la di√≥cesis y al vicario general, quien adem√°s era su director espiritual: Gonzalo Duarte. 
Me pidió que tomara una película de su dormitorio para verla,pero era porno gay (...) cuando le pregunto, se me tira encima, me toca los genitales e intenta hacerme sexo oral".
Marcelo Soto
"Yo pens√© que me iban a apoyar, pero en cambio me preguntaron qu√© hab√≠a hecho yo para que hiciera algo as√≠, como si lo hubiera provocado". 
"Gonzalo Duarte me recomend√≥ quedarme callado porque 'en la Iglesia el hilo se corta por lo m√°s delgado'".
Consultado por BBC Mundo, Duarte dice no acordarse de Marcelo Soto ni del episodio relatado. "Pasan tantos jóvenes por el seminario...". Tampoco recuerda ninguna investigación o causa canónica sobre el tema.
"Dada la gravedad de los hechos descritos y las autoridades presentes es inconcebible que no se procediera a levantar acta y dejar constancia", le explica a BBC Mundo el sacerdote y doctor en derecho canónico, Francisco Astaburuaga.
"Si ellos hubieran tomado en serio la denuncia que yo hice, a Mauricio no le habr√≠a pasado lo que le pas√≥", dice Marcelo. 

SEBASTI√ĀN DEL R√ćO



Sebasti√°n del R√≠oDerechos de autor de la imagenSEBASTI√ĀN DEL R√ćO
Image caption"A mí me costó mucho darme cuenta de que había un problema de acoso, yo en mi ingenuidad pensé que este era un tema para formar el carácter de un futuro pastor", le dice Sebastián del Río a BBC Mundo.

Tras un accidente que lo dej√≥ en coma a los 12 a√Īos, Sebasti√°n del R√≠o se convenci√≥ de que ten√≠a vocaci√≥n sacerdotal. Lo convers√≥ con el asesor espiritual de su colegio, el obispo Gonzalo Duarte y finalmente decidi√≥ ingresar al seminario en 1999. El rector era el padre M, el mismo que Mauricio Pulgar acusa del episodio de la piscina. 
Sebasti√°n le cuenta a BBC Mundo que el rector comenz√≥ a obsesionarse con √©l. "Era torturante. ¿Sabes qu√© es estar en misa y sentir que no te quita la vista de encima? Se me iba a meter a la pieza a hablar puras tonteras. Tuve que empezar a dejar la puerta abierta cuando entraba, porque me daba miedo".
"A mí me costó mucho darme cuenta de que había un problema de acoso, yo en mi ingenuidad pensé que este era un tema para formar el carácter de un futuro pastor".
Cuando no aguantó más, decidió hablar con el obispo a cargo del seminario, quien le dijo que el padre M tenía "problemas afectivos".
"Le pregunt√© a qu√© se refer√≠a con 'problemas afectivos'. Me dijo: 'M tiene conductas homosexuales que esta vez han reca√≠do en ti y te exijo que lo enfrentes'". 
Enviado a encarar a su supuesto victimario, Del R√≠o nunca imagin√≥ su reacci√≥n. 
"Pens√© que lo iba a negar todo, que me iba a pegar una patada, pero se puso a llorar como una Magdalena. Me dice que nunca quiso hacerme da√Īo, pero que esperaba que fuera m√°s cari√Īoso con √©l. En el fondo, que quer√≠a estar conmigo".
Ante la negativa del exseminarista, el trato cambió. "Me hizo la vida a cuadritos".


Solideo que usan los obisposDerechos de autor de la imagenBEEANDBEE

Masaje en la espalda al obispo

El padre M fue finalmente trasladado. "Respiré tranquilo", cuenta Del Río. Pero no por mucho tiempo.
Tras egresar del seminario y esperando fecha para su ordenaci√≥n sacerdotal, Sebasti√°n dice que Duarte lo nombr√≥ su secretario. "Me trataba p√©simo. El maltrato, el abuso, la prepotencia… lo pas√© MUY mal en ese tiempo". 
"No era mi secretario. Cuando salió del seminario quedó sin destinación y lo llevé conmigo para que no anduviera dando vueltas. Porque estar de vacaciones un mes, pero no tres", aclara Duarte.
Sebasti√°n finalmente fue destinado a una parroquia. Un d√≠a el obispo lo llam√≥ a su departamento para hablar sobre su ordenaci√≥n. "Mientras convers√°bamos, Gonzalo Duarte se mete al ba√Īo, me dice 'acomp√°√Īame' y se desnuda el dorso", asegura Sebasti√°n.
"Me pasa un tubo de crema y me dice: hazme masaje en la espalda porque estoy con tanto dolor… Yo lo quedo mirando y le digo que por favor no se entere nadie porque no corresponde".
"Eso es una canallada", arremete Duarte sobre el relato del exseminarista. "Fue el d√≠a de la celebraci√≥n anual de los sacerdotes y en la catedral tenemos una ceremonia muy larga". 
Duarte dice que el obispo auxiliar le pidi√≥ recibir a Del R√≠o porque "estaba llorando". 


Sacerdote lav√°ndose las manos en una misa.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos testimonios aseguran que los abusos sexuales, de conciencia y de poder son un comportamiento constante y aceptado dentro de la diócesis de Valparaíso.

"Yo no quer√≠a recibirlo, pero le dije: 'Ven, acomp√°√Īame a mi casa'. Entonces hice esto (se saca la camisa y se pone de espaldas al equipo de BBC Mundo) y le dije: '√Čchame esta pomada aqu√≠ y yo te escucho'. Eso fue todo. ¡Es una canallada! Y no uso otra palabra porque t√ļ eres periodista y yo soy sacerdote".
Le dije: '√Čchame esta pomada aqu√≠ y yo te escucho'. Eso fue todo. ¡Es una canallada!".
Gonzalo Duarte
Tiempo después y luego de que Del Río se quejara del acoso vivido en el seminario con el padre M, el obispo Duarte lo llamó nuevamente a reunión.
"Me dijo: 'He decidido no ordenarte sacerdote por considerarte copuchento (chismoso), hablador y metete (entrometido)'.
"Copuchento porque hice p√ļblicas las orientaciones sexuales de un sacerdote, hablador porque habl√© del tema y metete porque qu√© te tienes que meter t√ļ en estos temas". 
Duarte confirma la frase, pero asegura que fue en otro contexto. "√Čl era un problema serio y el p√°rroco a su cargo me pidi√≥ que por favor lo sacara".
"Este ni√Īo ten√≠a muchas quejas de mucha gente. Finalmente yo le ped√≠ que se retirara porque no debi√≥ haber entrado", confirma Duarte.
En 2010 Sebasti√°n present√≥ una denuncia ante el nuncio apost√≥lico y la Santa Sede contra el padre M y el obispo Duarte. Nunca obtuvo respuesta. 
Duarte asegura que nunca hubo una denuncia formal. Sin embargo cuando BBC Mundo le muestra el documento de la denuncia al que tuvo acceso dice: "A mí eso nunca me llegó".

MARCELA SU√ĀREZ

Por a√Īos, Marcela Su√°rez no pudo volver a pisar una iglesia. Hab√≠a sido catequista y practicante hasta que un episodio de abuso la alej√≥ definitivamente de la Iglesia. O al menos de su c√ļpula. 
En 2002, Marcela era directora de un hogar de menores en Valpara√≠so. "Eran los menores m√°s vulnerables, los que nadie quiere, en situaci√≥n de abandono", le dice a BBC Mundo. 
Al hogar iba un sacerdote, Eduardo Olivares, quien era muy cercano a los ni√Īos. "Los fines de semana los sacaba y a nadie le parec√≠a raro. Eran ni√Īos que nadie visitaba y si no se quedaban encerrados en el hogar".


Ni√Īo con la cara tapada sentado en una escaleraDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa directora de un hogar de menores donde ni√Īos fueron abusados por un sacerdote denuncia que se intent√≥ encubrir el asunto para no llevarlo a la justicia.

Pero un d√≠a, en misa, un comentario llam√≥ la atenci√≥n de la asistente social. "En la pr√©dica el padre dice: 'Dios te quiere a ti' y uno de los ni√Īos le responde: 'Como a los que t√ļ te comiste'". Eso encendi√≥ la alarma. Otro de los ni√Īos hab√≠a sido acusado por el sacerdote de robo y al ser llamado por la directora rompi√≥ en llanto. "Me contest√≥: 'Eso no es nada comparado con lo que me hizo √©l a m√≠'". 
Las profesionales se dieron cuenta de que una decena de ni√Īos hab√≠a sido abusada sexualmente por Olivares. El mayor ten√≠a unos 15 y el menor, 8. "Lo enfrentamos pensando que iba a negar todo, pero lo √ļnico que atin√≥ a decir fue: 'Uyyyy, cuando se entere el obispo'". 
Y el obispo se enter√≥. Marcela puso en conocimiento al director de la instituci√≥n. "Usted sabe que los ni√Īos son mentirosos", fue su respuesta, pero ante la insistencia de la directora, llam√≥ a Duarte. 
"Lo recuerdo perfecto, porque era el d√≠a de mi cumplea√Īos. El obispo lleg√≥ a hablar conmigo. √Čl es muy h√°bil y me dijo: 'Marcela, t√ļ sabes que hay gente que le quiere hacer da√Īo a la Iglesia', en tono amenazante. Yo le contest√© que no cre√≠a que defendiendo a los ni√Īos que est√°n bajo nuestro cuidado estaba da√Īando a la Iglesia, al contrario". 
Las profesionales no transaron y dijeron que o denunciaban ellos -como m√°ximas autoridades a cargo- o iban ellas. 
Part√≠amos con los ni√Īos en la ma√Īana y volv√≠amos en la noche, en la camioneta de la polic√≠a, que se apiadaba de nosotros y nos transportaba".
Marcela Su√°rez
Duarte, nuevamente, tiene otra versión: "A ese muchacho yo lo llevé al tribunal civil y después al eclesiástico".
Sin embargo, el obispo puso al mejor abogado penalista de la regi√≥n a defender a OlivaresPara los ni√Īos, ninguno. 
"Nosotras fuimos las que tuvimos que llevarlos a los ex√°menes para determinar los delitos. Nosotras los acompa√Īamos a declarar, part√≠amos con ellos en la ma√Īana y volv√≠amos en la noche, en la camioneta de la polic√≠a, que se apiadaba de nosotros y transportaba a los ni√Īos". 
Finalmente Olivares fue encontrado culpable de abuso sexual y estupro. Sin embargo, no cumpli√≥ su condena en la c√°rcel, sino en libertad vigilada. 
Tampoco fue suspendido de sus funciones hasta a√Īos despu√©s. De hecho, Marcela lo vio en 2004 liderando un funeral y Sebasti√°n del R√≠o asegura que ten√≠a que encerrarse con llave cuando Olivares ven√≠a a oficiar misa en la parroquia donde estuvo destinado en 2007. Adem√°s, Su√°rez asegura que era muy cercano al padre M, con quien varias veces asisti√≥ al hogar.
Un a√Īo despu√©s de la denuncia y tras cinco a√Īos como directora, Marcela Su√°rez fue despedida. La explicaci√≥n fue que "no correspond√≠a que una mujer estuviera a cargo de un hogar de ni√Īos".

"Cultura de abuso" y "sistema de encubrimiento"



Papa FranciscoDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEn un movimiento inédito e histórico, Francisco aseguró que en Chile existía una "cultura de abuso" y un "sistema de encubrimiento" en Chile.

La denunciada red de protecci√≥n en la di√≥cesis de Valpara√≠so es s√≥lo una de las que hoy est√°n en la mira del Vaticano. 
El papa Francisco ya ha ordenado dos investigaciones por abuso sexual, enviando a sus mejores expertos del Vaticano a Chile, tras las repercusiones del "Caso Karadima", en el que se acus√≥ a la c√ļpula eclesi√°stica de encubrir los abusos sexuales del influyente sacerdote Fernando Karadima y abri√≥ la caja de pandora de los abusos en Chile. 
En un movimiento in√©dito e hist√≥rico, el Papa asegur√≥ que en Chile exist√≠a una "cultura de abuso" y un "sistema de encubrimiento". Todos los obispos pusieron su cargo a disposici√≥n y esta semana se la acept√≥ a tres de ellos, incluido Duarte. 
Cuando hay declaraciones de personas de distintos lugares, tiempos y contextos donde puedes ver patrones muy similares, es claro que los testimonios son verosímiles ".
Eugenio de la Fuente
"Estos no son casos aislados. Estamos hablando de un grupo de personas que se concertan para abusar", comenta Sebasti√°n del R√≠o.
"Es dif√≠cil probar judicialmente los delitos. Pero cuando tienes declaraciones de personas de distintos lugares, tiempos y contextos donde puedes ver patrones muy similares, es claro que hay un modus operandi que se repite y que los testimonios son veros√≠miles", le explica a BBC Mundo el sacerdote Eugenio de la Fuente. 
√Čl sufri√≥ abuso de poder de parte de Karadima y estuvo con el Papa relat√°ndole otros casos similares que confirmar√≠an la "cultura del abuso". 


Francisco Astaburuaga, Eugenio de la Fuente y Alejandro Vial.Derechos de autor de la imagenAFP
Image caption"Esto es un problema extendido por todo Chile. Los actos impropios se normalizan y la descalificación de las víctimas, cuando se atreven a hablar, es de manual", le dice a BBC Mundo Eugenio de la Fuente (al centro), quien se reunió con el Papa para exponer la grave situación que vive la Iglesia chilena.

"Esto es un problema extendido por todo Chile. Los actos impropios se normalizan y la descalificaci√≥n de las v√≠ctimas, cuando se atreven a hablar, es de manual". 
En lo que muchos de los religiosos y víctimas en contacto con el Papa coinciden es en que la salida del obispo Duarte, junto a Juan Barros y Cristián Caro, es sólo el comienzo. "Obvio que vienen más".
BBC Mundo intentó ubicar a todos los sacerdotes nombrados en este artículo, pero ninguno respondió. El padre M se encuentra con labores activas en una parroquia, el padre H está retirado en una casa sacerdotal y Eduardo Olivares fue suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal tras la condena definitiva en 2008.